Enfermedad de Parkinson
La enfermedad de Parkinson (EP),
también denominada Parkinsonismo idiopático, parálisis agitante o simplemente
párkinson,1 2 es un trastorno neurodegenerativo crónico que conduce con el
tiempo a una incapacidad progresiva, producido a consecuencia de la destrucción,
por causas que todavía se desconocen, de las neuronas pigmentadas de la
sustancia negra.3 4 Frecuentemente clasificada como un trastorno del
movimiento, la enfermedad de Parkinson también desencadena alteraciones en la
función cognitiva, en la expresión de las emociones y en la función autónoma.5
Esta enfermedad representa el
segundo trastorno neurodegenerativo por su frecuencia, situándose por detrás de
la enfermedad de Alzheimer.3 Está extendida por todo el mundo y afecta tanto al
sexo masculino como al femenino, siendo frecuente que aparezca a partir del
sexto decenio de vida. Además de esta variedad tardía, existe otra versión
precoz que se manifiesta en edades inferiores a los cuarenta años.1 3
En la actualidad, el diagnóstico
está basado en la clínica, puesto que no se ha identificado ningún marcador
biológico de esta enfermedad. Por ello, el diagnóstico de la misma se apoya en
la detección de la característica tríada rigidez-temblor-bradikinesia y en la
ausencia de síntomas atípicos, aunque también tiene importancia la exclusión de
otros posibles trastornos por medio de técnicas de imagen cerebral o de
analíticas sanguíneas. En el año 1997, la Organización Mundial de la Salud
estableció que el 11 de abril se celebraría el Día mundial del Parkinson, con
el objetivo de acrecentar la concientización de las necesidades de las personas
aquejadas de esta dolencia. Fue esta la fecha escogida al coincidir con el
nacimiento de James Parkinson, el médico británico que describió por primera
vez la «parálisis agitante», término que él mismo acuñó
Manifestaciones motoras.
Alteración de la motricidad fina.
Micrografía (estado en que la
letra en manuscrita del paciente cada vez se hace más pequeña e ilegible).
Hipofonía.
Sialorrea (producción excesiva de
saliva).
Temblor en reposo de 4 a 6 Hz.
Rigidez muscular.
Signo o Fenómeno de la Rueda
dentada.
Alteración de la postura.
Inestabilidad postural.anifestaciones
motoras
Características no motoras:
Apatía11
Alteraciones cognitivas.
Trastornos del sueño.
Alteraciones sensoriales y dolor.
Anosmia (pérdida o disminución del sentido del olfato).
Trastornos de la función autonómica.
A veces los pacientes refieren dolor en las piernas por
calambres, frío, ardor o sensación de entumecimiento y dolor de cabeza
(cefalea) o dolor de cintura (lumbar).
Las dificultades para dormir se deben a la ansiedad, el
dolor o la rigidez muscular. Es fundamental que el paciente duerma bien y
realice un buen descanso porque el sueño reparador disminuye los efectos
sintomáticos parkinsonianos. El cansancio es un estado de agotamiento físico y
mental muy común en pacientes parkinsonianos. Puede ser consecuencia de los
medicamentos, de la depresión o del esfuerzo extra necesario para realizar las
tareas cotidianas y enfrentar los síntomas de la enfermedad. Esto puede ser
mejorado con la medicación adecuada si se identifica cual es la causa que lo
provoca.
http://es.wikipedia.org/wiki/Enfermedad_de_Parkinson
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